Probablemente si hablamos de Miguel Pérez Cuesta, te sonaría a un futbolista anónimo, uno de tercera división o de segunda B. Nada especial. Pero si ese nombre, lo conviertes en un apodo y éste, es Michu, la cosa cambia mucho. Y es que el futbolista asturiano fue críado en la cantera “carbayona” del Real Oviedo. Su caso, junto con el de Adrián López son casos, cuanto menos con ciertos paralelismos.
De la misma generación, ambos salieron forzosamente del filial ovetense. Y decimos, forzosamente porque, tras el descenso administrativo del Real Oviedo a tercera, debutaron en dicha división, tardando dos años en subir a segunda B, con apenas 19 años. Con 20 años ficha por el filial del Celta de Vigo, dónde obtiene una cifra nada despreciable para ser un centrocampista llegador como lo era entonces. Esa misma temporada y gracias a los números conseguidos en el filial celtiña. Temporada tras temporada, Michu se fue haciendo un hueco mayor en el once vigués.
Gracias a su temporada pasada, entre otras cosas, el R.C. Celta llegó a disputar el playoff de ascenso. Un playoff del que el Celta quedó eliminado por, el que a la postre, ascendería a primera división (el Granada), tras fallar el propio jugador, el penalti decisivo que podría haber dado otro signo diferente para la eliminatoria. Este año, quedaba libre al finalizar contrato y decidió fichar por uno de los recién ascendidos: el Rayo Vallecano.. Un club con problemas económicos pero, con mucha ilusión y un estilo claro, por bandera. Nadie esperaba que Michu rindiera tan bien y que incluso sea aclamado por muchos aficionados vallecanos para que lo pidieran para la selección española. La gloria, con 25 años. Aunque puede que lo mejor esté aún por llegar.
Michu, es un jugador con un gran físico que va bien de cabeza, pero que es igual de letal como llegador. Un mediapunta llegador que juega por detrás del segundo punta y que colabora en labores de creación. Maneja las dos piernas, aunque lo hace mejor con la izquierda. Tiene una calidad técnica envidiable y una conducción de balón, que con su altura solo se le puede quitar con posicionamiento. y velocidad…un escaso recurso en los defensas. Se mueve siempre entre líneas. Michu, se confiesa admirador y seguidor del Barça, así como de su estilo de juego, pese a que su estilo es más parecido al de un jugador de la Premier. Sin duda, parecido al australiano Cahill (del Everton). Este año, probablemente sea el primero y quizás el último del rayista en Vallecas…mientras su afición y Sandoval ha de disfrutarlo el máximo tiempo posible.