Gordon Strachan (ex-jugador y técnico escocés) decía algo como lo siguiente:
“El fútbol es un juego muy sencillo. Son los jugadores quienes lo hacen complicado”
Y en parte, tiene su razón. Los jugadores pueden complicar lo que es el juego en sí., pero nunca complicarán su esencia. De hecho, hay jugadores que recuerdan la esencia del fútbol y cuyas piernas, son brochas de pintor que pintan al fútbol, como si de una obra de arte se tratase. Obras de incalculable valor…o si que tienen dicho valor: títulos y grandeza. Uno de esa clase de jugadores que eran capaces de enseñar el fútbol como algo artístico era Dennis Bergkamp. Un jugador, especial, por muchísimos motivos.
Especial, por su carácter introvertido (y en ocasiones, hasta inexpresivo). También por alguna de sus filias o fobias (no volaba en avión) y especial, porque fue de los más talentosos jugadores holandeses de la historia contémporanea del fútbol, salido, (como no puede ser de otra manera), de la inagotable cantera tulipán, llamada Ajax de Ámsterdam. Debutó de la mano de otro de los grandes de la “oranje” y del club, el entonces entrenador novato, Johann Cruyff, el 4 de diciembre de 1986, con tan solo 17 años, llegando a disputar 14 partidos esa temporada y posteriormente siendo uno de los titulares habitúales. Con el equipo “ajacied” consiguió ganar 2 Copas KNVB (holandesas) en 1987 y 1993, 1 liga (Eredivisie), en 1990, la Copa de la UEFA en 1992, y dos veces consecutivas, máximo goleador de la Eredivisie (1992, 1993). Eso, más un bagaje de 122 goles en 239 partidos, fueron sus números en el equipo que por entonces jugaba en el estadio De Meer de Ámsterdam.
Pero a Dennis, la liga holandesa se le quedaba pequeña, y tenía que probar su talentoso y hermoso fútbol en otros lares, lejos de Holanda. Nada más y nada menos que fue a parar a San Siro, el estadio del Inter de Milán, equipo al que llegó junto a Win Jonk. En un futbol, poco dado para los delanteros, Bergkamp jamás se sintió cómodo. Era la antítesis del fútbol holandés. Sin espacios, sin maniobras, lleno de defensas y centrocampistas defensivos, era prácticamente imposible dibujar arte de sus botas. Él, fracasó, (pese a ganar su 2º copa de la UEFA), marcando solo 11 goles en 52 partidos. Pronto, tomaría la mejor decisión de su carrera deportiva, cuando por 1300 millones de pesetas (unos 7.5 Millones de €uros), fichó por un club en ebullición de la por áquel entonces “incipiente” Premier League: el Arsenal de Londres.
Como decimos, Dennis Bergkamp, que fue bautizado con el sobrenombre de “Iceman”, hacía del fútbol su arte, un arte que el entonces recinto de Highbury disfrutó de él. Durante los once años que estuvo en la entidad “gunner”, el Arsenal consiguió tres “Premier League”
Durante los once años que estuvo en la entidad “gunner”,el Arsenal consiguió 3 “Premier League” (1998,2002,2004); 4 FA Cup (1998,2002,2003,2005) y 4 Community Shield (1998,1999,2003 y 2005).
Bergkamp es, y será, un genio y figura. Desde su posición (segundo delantero), aprovechaba su técnica depurada y su zancada engañosamente lenta pero especialmente rápida, para deshacerse de sus rivales. Con una agilidad propia de jugadores más bajos de estatura, conseguía llegar a cualquier balón, casi sin quererlo. Un golpeo de balón, extraordinario, goles que parecían inverosímiles…una delicia para cualquier aficionado al fútbol, el verle en un terreno de juego. Pese a sus filias, el Arsenal jamás amortizó tan bien el valor de un jugador, que tuvo un alto coste en su momento, pero que tras 11 años fue barato.
Máximo goleador tres veces consecutivas de la Eredivisie, Balón de Plata y Balón de Bronce, 3º lugar en el FIFA World Player, Futbolista del año en la Premier, Talento de los países bajos, máximo goleador de la Copa UEFA, el 4º mejor futbolista neerlandés del siglo XX, además de estar presente en el mejor once del Mundial 1998 de la FIFA., así como estar presente en la famosa lista “Top 100″ de FIFA…hablan a las claras de lo que es y ha sido esté futbolista para este deporte, porque pese a lo que decía John Gregory (“Los delanteros ganan partidos. Los defensas ganan campeonatos”)…los delanteros no solo ganan partidos, sino que tambien ganan algo más que campeonatos…ganan el respeto y admiración del mundo entero. Un respeto y admiración que sin duda le hace merecedor de ser, uno de los grandes futbolistas holandeses que hayan visto mis ojos.
El mejor jugador que he visto y veré en mi vida.