Buscamos la belleza. Somos humanos, es normal. Vamos allá, donde o/y quien nos atrae. Sea interior o exterior, la belleza está ahí, forma parte de nuestro ser y la magia que desprende esa persona que nos atrae, nos hipnotiza, nos vuelve vulnerables pero al mismo tiempo más sensibles y cercano a las sensaciones. Es la belleza, la admiración y fascinación por lo plásticamente perfecto o lo espiritualmente completo.
A todo esto, hallo una cita del famoso filósofo David Hume, que dice así: “La belleza de las cosas existe en el espíritu de quien las contempla”.
Tan simple, como clarificador, el filósofo resume en una frase lo que es el concepto del fútbol. Un espíritu que siempre contempla, vislumbra, desarrolla y crea belleza del deporte que hoy en día..domina el mundo. Una de esas cosas bellas que se ha de contemplar, es la magia de un futbolista. Su talento, “su duende”, su descaro, su juventud y aires renovados. He dicho “duende” porque es como yo entiendo que se le dice al que tiene cierto talento y magia para destacar en este deporte. En este caso nos referimos a Francisco Román Alarcón Suárez, más conocido como Isco.
Nacido en Benalmádena, un pueblo-ciudad de la provincia andaluza de Málaga, un 21 de abril de 1992. Un año glorioso para el deporte español con las olimpiadas de Barcelona y también, un año donde están dando a conocer, hoy, en 2012, a grandes talentos del fútbol mundial. Isco, se encuentra entre ellos. Empezó a darle patadas al esférico en el Atletico Benálmadena, el equipo de su pueblo. Participó en varios torneos internacionales de categorías inferiores que se celebraban en la Costa del Sol. Eso, le hizo destacar por encima del resto. Tanto es así, que numerosos equipos llamaron la atención del hoy joven mediapunta, adelantándose el Valencia en su adquisición. Talento de grado superlativo en esos años, donde no solo contrataron a Isco sino que, en primer lugar se trajeran a su cantera a David Silva. Isco, llegó al Valencia en el 2006, con solo 14 años. Su crianza fue dando frutos. Pronto Emery le daría la alternativa en la temporada 2010-2011 en un partido de Copa del Rey ante el Logroñés en el que los “chés” se impusieron por 4-1.
En el verano de 2011, el Málaga (adquirido por un jeque) completó una polémica transferencia por Isco, donde pagó una cláusula de 6 millones de €uros. Tema que el Valencia denunció, porque según ellos, les faltaba pagar la totalidad de su cláusula. De cualquier forma, esto sirvió para que Isco se pusiese a las órdenes del técnico chileno de club malagueño: Manuel Pellegrini. Pese a no empezar con expectativas de jugador titular, poco a poco y gracias a las diferentes lesiones y rotaciones que se ha introducido en la alineación inicial, Isco ha adquirido un rol muy importante en esta plantilla jugando un gran número de partidos esta temporada.
Futbolísticamente, hablar de Isco, significa hablar de magia, de belleza y de estética por el fútbol. Isco es un jugador plástico, estético en sus movimientos a la par que eficaz. Su sitio es cualquier frente desde la mediapunta, donde aporta su habilidad, agilidad y visión de juego al centro del campo malaguista. Como decimos, puede aparecer prácticamente por cualquier lado. Su golpeo de balón es exquisito, lo cuál le permite también ser una gran opción a balón parado. Pese a todo, su carácter le juega malas pasadas en el terreno de juego, bien por las protestas, bien por sus entradas a destiempo o bien a la hora de tomar ciertas decisiones en los encuentros. Le falta encontrar cierta madurez y pausa en momentos determinados. Fallos comprensibles porque aún es joven, apenas tiene 20 años y está empezando a destacar. Junto a Cazorla es uno de los jugadores más desequilibrantes de este Málaga y apunta alto, bastante alto. Todo esto, sin contar que suele aparecer desde segunda línea para definir como los grandes delanteros: es decir de forma impoluta y solvente.
Cabe destacar que su carrera no solo se queda aquí, ya ha sido convocado con las selecciones inferiores de España. Lideró a la selección sub-17 española en el Mundial de la misma categoría disputado en Nigeria en 2009, donde consiguió el tercer puesto con la “rojita”, disputando 6 partidos y anotando 3 goles. El verano, previo al comienzo de la presente temporada, Isco disputó los cuatro partidos (España llegó hasta cuartos de final) en el Mundial-sub20, siendo uno de los pilares del equipo. Estamos, probablemente, ante uno de los sucesores del actual David Silva…y ¿por qué no decirlo? futuro compañero del canario en la selección absoluta de seguir este ritmo.
Soberbio.