Algo así decía Ralph Waldo Emerson cuando se refería al crecimiento. Bien podría servir esta cita del famoso poeta estadounidense para explicar como en los últimos años, la Bundesliga ha crecido a niveles mediáticos exponenciales. Incluso, aún superables. No solo la crianza de buenos jugadores de la década de los 90, sino también una gestión (en la mayoría de los casos), limpia, efectiva. Entretenimiento económico y “alle für Die Leute”. El fútbol alemán es del pueblo. De las grandes ligas europeas, es la más joven y la que más diferentes campeones ha dado. No es casualidad, algunos relacionan esto al bajo nivel. Otros, todo lo contrario. Lo cierto es que la Bundesliga sigue creciendo a la sombra de los que aun les vulnera. De que no hay más allá de Bayern München o Borussia Dortmund. Del binomio tan acostumbrado que otras ligas con mayor poder mediático, tienen.
La Bundesliga a día de hoy es de un contraste de estilos de juego y niveles. Diferentes niveles, pero conscientes de que en cualquier momento, un equipo que lucha por el descenso puede vencer como visitante a un equipo teóricamente grande. Equipos como el Bayer Leverkusen, el Werder Bremen, el Wolfsburgo, el Stuttgart, el Schalke o el Borussia Mönchengladbach, etc; nombres habituales para una liga en plena expansión y explosión de talento. La apuesta arriesgada del Mainz, la crianza de buenos y futuros grandes futbolistas como el Nurmberg; históricos que vuelven (Eintracht o Fortuna Düsseldorf); debutantes (Greuther Fürth); proyectos de futuro asentándose (Hannover y Hoffenheim). La Bundesliga es esto y más.
Ribéry, Robben, Götze, Dante, Mandzukic, Huntelaar, Fuchs, Stindl, Reus, Lewandowski, Firmino, Gebre Selassie, Jiracek, Petrzela, Voronin, Occean….se podría seguir y no parar de hablar de buenos y grandes jugadores. De los brotes de calidad, que pese a no reflejarse en resultados en la selección absoluta, han dotado a Alemania de una apuesta joven, renovada y atractiva. Es por ello que es obligatorio disfrutar de ella.
Si 50 años han sido pocos, que sigan otros 50 más.
Viel SpaB!
En busca de algo másTras ganar dos temporadas consecutivas la ensaladera, el reto del Borussia Dortmund es ir en busca de la consolidación europea sin perder de perspectiva el campeonato local. Para ello, Jürgen Klopp ha conservado al mismo bloque que le ha dado esos títulos. Además de la DFB Pokal el año pasado, el Borussia Dortmund sigue teniendo una asignatura pendiente: Champions League. La marcha de Kagawa al Manchester United, ha sido la más relevante. Un jugador revelación y títular indiscutible que se ha marchado y otro que llega a la que fue su casa: Marco Reus. Además han llegado para fortalecer las líneas más debilitadas: Kirch, Schieber y Bittencourt. Sólidez y confianza en el proyecto por encima de todo. Enfrente tendrán a su máximo rival por el titulo: el Bayern München, un rival que ha ido por detrás en las últimas temporadas y que se lo pondrá muy difícil. Desde Dortmund, Klopp podría afrontar su último año. El año de ese algo más en el Signal Iduna Park.

Las flechas indican el movimiento de cada uno de los jugadores. Los conos reflejan los que más intervienen con el balón y con que intención lo hacen. El Borussia Dortmund será el mismo bloque conjuntado de las últimas campañas. Gündogan se cataloga como el organizador de este equipo, permitiendo así que los laterales de ida y vuelta puedan sumarse al ataque o replegar según las circunstancias de partido. La pareja Götze-Reus va a ser clave en las transiciones ofensivas, ya que sus permutas y movimientos de arrastre pueden generar ventajas sobre el resto de equipos que fijen marcas.
Mats Hummels :Es el alma máter de este equipo junto a Mario Götze. A su juventud, se le suele asociar diferentes características positivas: posicionamiento, salida con el balón limpia, peligroso en jugadas a balón parado en ataque, resolutivo en las jugadas a balón parado en defensa, limpio al corte y con facilidad de incorporarse al ataque. Con 23 años, tienen un potencial enorme para ser de los centrales que marque la segunda década del 2000. Al mismo tiempo, posee algunos defectos. Especialmente cuando ha de replegar o cuando se encuentra descentrado o nervioso, eso le hace cometer pérdidas de balón incomprensibles y no le dota de seguridad al equipo que regularmente hace.
Mario Götze: Tras pasar 6-7 meses lesionado, “Súper Mario” afronta la nueva temporada con el reto de llevar a su equipo a repetir éxito en la Bundesliga y junto a Marco Reus, formar una pareja de ensueño, en la que juntos hagan posible que el Borussia llegue lo más lejos posibles en Europa. Habilidoso, veloz (tanto mentalmente como con las piernas), con llegada, gran golpeo de balón desde una distancia considerable, finta (gambetea), siempre para generar superioridad y nunca para lucirse. A sus 21 años es una promesa convertida en realidad. Los hinchas del Signal Iduna Park, esperan lo máximo de él esta temporada.
Marco Reus: el fichaje de “Rolls” Reus como se le conoce en Alemania, se realizó el pasado mes de enero y con ello, se alimentó las esperanzas de que el Borussia Dortmund, junto a Kagawa y Götze pudieran hacer algo importante en Europa. Lejos de la realidad, el japonés se marchó rumbo a Inglaterra. Reus llega para suplir al japonés como jugador liberado de funciones defensivas. Cuenta más como definidor o como apoyo del delantero. En este blog se le describió hace unos meses, lo más fielmente posible. Su pareja en el campo, será presumiblemente Mario Götze, al que bien se le podrían bautizar “Die Westfalen Kindern” (los niños del Westfalen).
Al menos así lo entienden los aficionados bávaros acostumbrados a ganar y reinar en la Bundesliga, desde que en los años 70 del pasado siglo, despertara a la bestia un tal Franz Beckenbauer. La importancia de ganar títulos se ha convertido en casi obligatoria para un club que se ha labrado su leyenda a partir de los años 90. Cuando más en crisis estaba la Bundesliga, menos lo estaba el Bayern. A día de hoy, el poderío económico de un gigante de Europa sienten que es un fracaso si clasifican en segundo lugar. Así les pasó la temporada pasada. Tras llegar a la final de la Copa y, en especial, a “su” (final disputada en el Alianz Arena) Champions League. así como clasificar segundo en la Bundesliga no es suficiente. Es por eso, que los directivos del club bávaro han decidido dar un golpe de timón y fichar jugadores de contrastada calidad que mejoraran no solo la plantilla, sino que en algunos casos, el once titular. A priori Mandzukic, Dante o Shaqiri, así como la llegada del jovencísimo Emre Can procedente de las categorías inferiores, hacen presagiar un cambio de tendencia en Alemania. Más preparados que nunca para ganar todo lo que se les ponga por delante, el Bayern no sólo quiere participar, quiere ganar.

Al carecer de un organizador natural, Bastian Schweinsteiger hace las veces de organizador. Con frecuencia se suma al ataque y pierde la posición, momento por el que Javi Martínez que ejercerá de pívote defensivo, ofreciendo un equilibrio lógico tras el desdoble de uno de los laterales a los extremos. Además, Javi Martínez dará una salida aseada de balón, pudiendo conectar con los mediapuntas, gracias a sus diágonales o salida desde el pivote defensivo. Éstos últimos ofrecen conducción y constantes permutas entre sí incluyendo a Müller. Mandzukic activa a esta línea de mediapuntas, hasta el punto de habilitarles llegada a portería. Mientras que Mario Gómez, es un delantero de más remate y requiere más exigencia de los mediapuntas.
Philipp Lahm: capitán y uno de los alma-máter de este equipo, Lahm sigue recorriendo kilómetros en busca del gol, de una asistencia, del apoyo defensivo o del espacio. Veloz, incisivo en ataque y solidario en defensa, a Lahm se le considera uno de los mejores laterales de la actualidad. Su posición natural es la de lateral diestro, aunque habitualmente lo vemos en banda contraria según las circunstancias del encuentro. Encargado de darle profundidad a los extremos que suelan permutar o influir en su carril, es una garantía de espectáculo y uno de los nombres propios de la Bundesliga como de la selección alemana.
Bastian Schweinsteiger: Si Lahm es el capitán del equipo y el primero en importancia, “Schweni” es el faro del Bayern München. Sin ser un organizador natural, la reconversión de este potente futbolista de volante diestro a mediocentro ha sido meteórica. Capacidad de llegada desde segunda línea, equilibra junto a Luiz Gustavo la medular del cuadro bávaro. También hace las veces de organizador, dada su calidad a la hora de interpretar el juego. Su pase entre líneas es de los que baten defensas y habilitando a los delanteros. También posee un fortísimo disparo con su pierna diestra. Apoyo, liderazgo, solvencia, llegada…Bastian Schweinsteiger es único en el panorama y contexto europeo. ¿Lo peor? Quizás sea su propensión a lesionarse muscularmente con cierta frecuencia.
Javi Martínez: Cuarenta millones de €uros han llevado a Javi Martínez al Bayern München. Es el fichaje más caro de la historia de la Bundesliga. El pago de la cláusula ha hecho que el polivalente medicentro haya abandonado Bilbao en busca de grandes éxitos. “JaviMa” como se le conoce coloquialmente en España, es un mediocentro que tiene una poderosa envergadura así como una extraorinaria salida de balón. Además de poder de jugar de central o líbero, su otra gran cualidad es el robo de balón para salir rápido al contrataque. Suele lanzar balones diágonales a los espacios y llegar desde segunda línea, cuando la situación se lo permite. Sin ser un dechado de virtudes en lo técnico, lo compensa con su disciplina táctica. Unas características que hacen del español, uno de los mejores medioscentros defensivos del presente y por ende, del futuro a sus casi 24 años.
Hasta el último tramo de la pasada campaña, el Schalke 04 luchó a brazo partido junto a sus tres acompañantes en la zona noble por hacerse con el título. Con un once muy definido y pocos relevos desde el banquillo, la baja de Raúl ha propiciado la llegada de nuevos futbolistas al Veltins Arena. Stevens logró un gran mérito al clasificar al Schalke de forma directa para la Champions League. Un equipo limitado, pero con oficio. Rentabilizando sus goles a balón parado, así como al contragolpe, esta temporada el Schalke debe tener un rol de mayor control en el terreno de juego y más precaución en la zaga: su punto débil. Para ello, Stevens ha reforzado al equipo y para ello ha tenido que dejar a jóvenes jugadores que no contaban con ellos en su plantilla: Moravek, Baumjohann,Zambrano, Hoogland y el más importante de todos: Raúl. Nombres como el suizo Tranquilo Barnetta, Roman Neustädter y Chindedu Obasi (ya en propiedad), son las caras nuevas de este año que se prevee duro y complicado de repetir. El objetivo es estar en Europa o…donde los resultados le permitan soñar y optar.

Neustädter va a ser el organizador de este equipo, sin ser su rol normal ni habitual. Stevens ha diseñado a un Schalke que aprovecha muy bien las jugadas a balón parado y el contrataque. Los partidos en casa, habrá que encomendarse a la figura del pasador o finalizador de entre líneas que puede optar entre Jurado o Lewis Holtby. La explosividad y desborde de Draxler y Farfán, así como los goles de Huntelaar, harán de este equipo el mismo bloque similar al año pasado, con cierta mejora en la profundidad del multiusos Barnetta, el veloz Obasi, el oportunista Pukki. Jones será un interior de apoyo en transiciones tanto ofensivas como defensivas. Los laterales son muy profundos y siempre estarán picando al desdoble de los mediapuntas escorados a bandas.
Roman Neustädter: una de las caras nuevas de esta temporada del Schalke, será una de las piezas fundamentales de este equipo a la hora de dar salida al cuero desde la defensa. Centrado más en tareas defensivas, el ex del Mönchengladbach, debe adquirir un papel que el año pasado no tuvo una representación constante en el equipo: el de lanzadera de transiciones ofensivas. A nivel defensivo, nadie duda de su capacidad: apoyos, seguro al corte, anticipación y capacidad asociativa tanto con como sin balón. Uno de los elementos más importantes del Schalke 04 a imagen y semejanza de Huub Stevens.
Julian Draxler: el jovencísimo jugador de 18 años, es una de las grandes esperanzas de presente y de futuro del conjunto de Huub Stevens. Su descaro, frescura, dribbling, fintas, capacidad de combinación y llegada contrasta con su, a veces, improductiva toma de decisiones fruto de su juventud. Ha surgido como surgen los grandes talentos alemanes: con mucha chispa y animosidad, mostrando gotas de su calidad que le llevarán en un futuro a ser referente de la selección germana. De momento, ha de ir ganándose la confianza del entrenador a base de aportar para el equipo e intentar repetir la campaña pasada, en la que se quedaron descolgados del título, demasiado pronto.
Jan-Klaas Huntelaar: apodado “el Cazador” por su instinto goleador, el holandés es la referencia de este equipo y, por ende, el hombre-gol. Existe una fuerte dependencia de él en el equipo, pero es que en la Bundesliga difícilmente hay otro finalizador y hombre de área como él. Dentro de la misma, todo tipo de remate (con la izquierda, con la derecha, con la cabeza o lo que pueda tocar el balón legalmente), le son válidos para anotar goles y sumar puntos para su equipo. En Alemania cumple su tercera temporada, tras dar muestras de su clase goleadora tanto en el Bernabeu como en San Siro, lugares donde apenas contó con oportunidades, pero que aprovechó con creces. Todo un goleador.
El Borussia Mönchengladbach logró el año pasado volver a la zona noble alemana. Un hábitat natural entre los 70 y los 80, aunque algo novedoso para los aficionados de últimas generaciones. El Borussia Park fue muy costoso para el Gladbach. Tanto es así, que durante mucho tiempo, “los potros” tuvieron que renunciar a fichajes de campanillas y buscar entre gente joven y “económica” su supervivencia en la máxima categoría. Hace dos años, estuvieron a punto de descender antes de la llegada de Lucién Favre en los banquillos. El ex entrenador del 1860 München, no solo salvó del descenso al equipo de las cercanías de Düsseldorf, sino que además, lo llevó a estar en la elite de la Bundesliga con una idea pragmática pero muy efectiva: repliegue, líneas juntas y salidas en transición ofensiva. Con esa idea, se llegó al último tercio de la liga con opciones de poder alcanzar el liderato. Les faltó plantilla y hombres que relevasen un once titular que tenían una gran sobrecarga de partidos. A día de hoy, el Mönchengladbach tiene varios retos por cumplir. El primero, llegar a la liguilla de Champions League con toda la recompensa económica que significa. Segundo, realizar un buen papel en la Bundesliga y optar establecerse en la zona noble. Son conscientes de que es muy difícil repetir la temporada pasada, pero no imposible y es por eso que, tras la marcha de piezas importantes como Reus, Dante o Neustädter, era necesario dotar a la plantilla de remplazos de garantía y un fondo de plantilla más poblado. Jugadores como Dominguez, M’lapa, Luuk De Jong y sobre todo Granit Xhaka, darán una vuelta de tuerca más a estos “potros” que quieren establecerse entre la elite alemana y no volver a sufrir por mantenerse.

La marcha de tres piezas de su columna vertebral, obliga a Favre a restructurar al equipo de la fórmula “repliegue-transición ofensiva” que tan buenos resultados le dio el año pasado. Este año, Favre ha suplido a Neustädter, con un jovencísimo organizador suizo que le da sentido a una mayor organización del juego, tanto en estático como en salidas a la contra: Granit Xhaka. Para suplir la baja de Dante, se ha reforzado con Álvaro Domínguez, un central de garantías que necesita de minutos para ganar en confianza y estabilidad. Además, la dupla más que posible de Luuk De Jong y M’Lapa, es otra de las novedades y hace cambiar también el juego de los volantes/extremos. Las constantes permutas y cambios de banda de Arango y Herrmann focalizarán el otro aspecto táctico a resaltar. Por el venezolano pasará muchas de las opciones ofensivas del Gladbach. Ayudará y apoyará la transición ofensiva iniciada por Xhaka. La movilidad y arrastre de rivales de Herrmann permitirá a Luuk de Jong manejarse con libertad de movimientos en la que M’lapa también puede ayudar. La otra opción del ataque es Igor De Camargo, pero ésta opción significaría tener un 9 de más remate o definición que de movimientos de arrastre o aprovechamiento de espacios.
Juan Arango: Por él pasan todas las jugadas en transición ofensiva del Borussia Mönchengladbach. Pese a que su físico cada vez está más mermado, el veterano volante zurdo venezolano, posee una visión de juego casi perfecta, con un golpeo de balón con el que se gana terreno más que corriendo a por él. Además, gracias precisamente a su golpeo, es un jugador que genera muchas asistencias a balón parado. Es uno de los líderes del Mönchengladbach y por ende, jugador destacado de la Bundesliga.
Granit Xhaka: Es la verdadera apuesta de este año de Lucién Favre y del Borussia Mönchengladbach por un estilo de juego más calmado, con más posesión sin perder el punto de verticalidad ni finalización. Xhaka, es ese jugador por el que soluciona los problemas derivados de un estilo determinado. Visión de juego, posicionamiento, llegada desde segunda línea, fuerte disparo desde fuera del área. Genera, canaliza y distribuye, Xhaka tiene la pinta de ser “el distinto” del grupo. Alguien con una calidad innata para dirigir y orquestar el ataque de cualquier equipo. Es joven, impetuoso y tiene fallos propios de su edad, que con el fútbol del máximo nivel irá adquiriendo.
Luuk De Jong: De Jong será el responsable de relevar a Marco Reus en la delantera del Mönchengladbach. Su alto coste, unido a su juventud e inexperiencia en grandes citas y lejos de Holanda, le va a otorgar al neerlandés un plus extra de presión a la par de ser mirado con lupa. No obstante, De Jong ha demostrado en Holanda que es un goleador y que puede ejercer esa libertad que tenía Marco Reus en Mönchengladbach. Su definición, su instinto goleador, siempre buscando el área. De cabeza, de semichilena, al primer toque, tras un buen o mal control. Será el gol del Mönchengladbach, las próximas temporadas si todo sale bien.
Tras la complicada marcha del equipo la pasada temporada en Bundesliga y Champions League, el Bayer Leverkusen quiere levantarse y volver a pelear por la zona más noble de la clasificación. Pese a su quinto puesto logrado al final de la campaña pasada, las sensaciones no fueron buenas. En primer lugar, por el fracaso que supuso tener a Robin Dutt en el banquillo. Un entrenador que no pudo con el peso de la entidad así como hizo y sobre todo, deshizo a la plantilla. La interinidad del tándem Hyppiä-Sasha Lewandowski, intentará dotarle de tranquilidad en el banquillo. Pese a todo, el miedo del Leverkusen sigue estando presente. En plena regeneración, las bajas de Derdiyok, Adler, Ballack y Barnetta, podrían sentarle mal de cara a la temporada venidera, ya que no tiene una plantilla muy extensa para las tres competiciones en la que está sumergido: Europa League además de la Bundesliga y la DFB Pokal. Por ello, se ha intentado reforzar puntos débiles de la pasada temporada. Empezando por la defensa con la llegada del prometedor central Philipp Wollscheid procedente del Nürnberg y el joven Dani Carvajal, procedente de la cantera del Real Madrid. También ha llegado Junior Fernándes para remplazar en cierta medida la baja de Eren Derdiyok, que se ha marchado al Hoffenheim. Para completar la plantilla, han sido repescados Hasogai y Hegeler, para reforzar la zona central. Jóvenes y con escasa experiencia para afrontar esta temporada que se antoja como transitoria, aunque como objetivo clasificarse para la Champions League. Nadie dijo que sería fácil y para el Leverkusen desde luego que no lo será.

El mayor problema que ha de solventar el Bayer Leverkusen es el procurar no partirse a la mitad. Mientras los laterales/carrileros suben, Rolfes permanece junto a los dos centrales en la transición ofensiva estática. Al no tener un organizador claro, Renato Augusto ha de bajar a la base y permitir el desplazamiento de Lars Bender a la zona de finalización. Con ese movimiento le da libertad de los tres hombres más adelantados, más libertad y más posibilidad de finalizar con éxito. Rolfes ofrece un papel importante, porque da equilibrio. Renato Augusto ofrece último pase y peligro en jugadas a balón parado. Todo un desafío para el Leverkusen, solventar este año los problemas que la temporada pasada eran una constante.
Simon Rolfes: uno de los capitanes de la plantilla, a sus 30 años es uno de los jugadores más veteranos de la plantilla, lo cuál indica la renovación que están llevando a cabo en Leverkusen. Pivote defensiva, es el jugador que equilibra el equipo y uno de los líderes del vestuario. Es un jugador que realiza una tarea oscura en el centro del campo: recuperación del esférico así como una de las razones por las que el equipo juega sin organizador. Sale bien con el balón controlado y pese a no prodigarse en ataque, se suele sumar en jugadas a balón parado aprovechando su altura para poder ganar balones por alto. También a nivel defensivo es una garantía en ese tipo de acciones.
Renato Augusto: el mediapunta brasileño es el referente ofensivo de este Bayer Leverkusen. Tras pasar un calvario de lesiones y bajo rendimiento en el último año y medio, parece partir sano en una temporada en la que se antoja más importante que en años anteriores. La falta de un organizador, hace a este brasileño con una gran visión de juego, llegada, disparo desde fuera del área y peligro a balón parado, un referente importante para los “aspirinos”.
Bernd Leno: con tan solo 20 años, Leno ha pasado ser el tercer portero del Stuttgart a robarle el puesto a René Adler (portero que finalmente ha tenido que abandonar la disciplina del Bayer). Su titularidad desde el principio ha sido la causa de la marcha del veterano portero. Portero seguro, pero con ágil y con muchos reflejos así como solvente en el uno contra uno, es uno de los porteros con mayor futuro de Alemania junto a ter Stegen. Por derecho propio se ha ganado ser uno de los jugadores más importantes del Bayer, al menos por ser tan decisivo en la campaña pasada, en la cuál, salvó muchísimos puntos al conjunto entrenado por Hyypiä y Lewandowski.
La situación económica no perdona a nadie. Menos, a los equipos de la Bundesliga con un presupuesto limitado y que tiene que vender sus piezas, para comprar otras más económicas. Éste, no es el caso del Stuttgart. Un equipo que la temporada fichó lo necesario. Pese a comenzar mal, la temporada se terminó de notable, para la plantilla que tiene Objetivo cumplido para un Bruno Labbadía que no deja indiferente a nadie. Esta temporada, hay caras nuevas. También algunas bajas. Algo parecido a un cambios de piezas de repuesto. El once titular permanece impermeable al curso pasado. Tan solo la llegada de Hoogland (cedido por el Schalke), mejora la banda derecha. Un carril que era importante reforzar. También esta temporada se recupera a joyas de la cantera que se han fogueado en diferentes equipos: Torun y Didaví. Así, con el mismo once más algunos recambios, el Stuttgart afronta la temporada con el mismo objetivo de repetir la anterior: estar en plazas europeas. No lo va a tener fácil, tiene duros competidores: Hoffenheim, Wolfsburgo, Werder Bremen o Bayer Leverkusen. Rívales de entidad. Eso sí, existe confianza en Labbadía, en los goles de Ibisevic, la capacidad de mando de Kuzmanovic o la clase del capitán Tasci. Es decir: confianza en lo austero.

El Stuttgart es un equipo que se adapta a las circunstancias, es decir, tanto a sus limitaciones como a sus virtudes. Tanto suyas, como del ríval. Una línea comandada por Tasci acompañado por Rodríguez y comandado por dos carrileros de apoyo como son Hoogland y Sakai. En el medio, Kvist supone el equilibrio y también la sobriedad defensiva. Un mediocentro que rara vez pierde la posición. Salvo quizás a balón parado donde su altura le permite ser el tercer hombre al remate. Kuzmanovic es el jugador creativo del centro del campo y junto a Hajnal son los que le dan verticalidad, rapidez y agilidad al ataque del VfB. Harnik es un fijo en la derecha, gracias a su habilidad y a su acierto de cara a puerta. Por el otro lado, la plaza no está clara y Labbadía estará entre Okazaki y Traoré que lucharán por un puesto en el once. En la punta del ataque, uno de los 9 por antonomasia de la Bundesliga: el bosnio Ibisevic, sinónimo de gol.
Vedad Ibišević: es el hombre gol de este equipo. También uno de los grandes goleadores de la Bundesliga. El bosnio tiene una capacidad para generar jugadas de gol, así como para rematarlas, muy propia de grandes delanteros. Tanto en velocidad, como de cabeza, como de semichilena, es un auténtico espectáculo verle jugar. Es de la clase de delantero que cualquier entrenador quisiera tener en su equipo. Aunque en ocasiones, su temperamento le juegue malas pasadas.
Zdravko Kuzmanovic: El serbio es uno de esos jugadores insustituibles cuando se tienen en una plantilla. Está casi todo el partido haciendo un trabajo incansable, corta balones en ayudas defensivas, incluso recupera, distribuye, conecta con los mediapuntas y además, tiene llegada. El único problema se podría decir que es su tendencia a ser demasiado expeditivo en ocasiones, al igual que su temperamento, que le juegan malas pasadas. Por lo demás, es el motor de este Stuttgart desde que llegó de la Fiorentina.
Serdar Tasci: el central alemán es el capitán de la plantilla y uno de los jugadores salidos de la prolífica cantera del Stuttgart. Central de gran anticipación, corte y difícil de batir en el juego aéreo. También posee una salida de balón bastante aseada, por lo que en alguna ocasión se le ha llegado probar incluso de mediocentro defensivo. Es bastante rápido y tiene dotes de mando. Es su sexta temporada en el equipo y mantiene un liderazgo que nadie discute.
Por segunda temporada consecutiva, el Hannover repite convocatoria europea a través de la Bundesliga y ese séptimo puesto que habilitaron los dos primeros clasificados de la pasada temporada. A la postre, también fueron los finalistas de la DFB Pokal. Eso ha llevado a Mirko Slomka, a continuar un año más en el AWD Arena, con lo puesto. Apenas se ha movido el mercado para el equipo situado en la región de la Baja Sajonia. Con unas ideas claras y convincentes, Slomka (que dirigió al Schalke previamente) logró convertir a un grupo de jugadores modestos, en una escuadra casi imbatible en su campo. Teniendo así, la regularidad por bandera. El doble pivote, con los carrileros desdoblando a los mediapuntas, teniendo éstos a su vez, mucho gol y último pase en sus botas. Con las ideas claras, solo han habido cambios de piezas. Se marchó Pogatetz, Stoppelkamp, entre otros y han llegado futbolistas para reforzar la plantilla. Uno de ellos es un hijo pródigo que vuelve a casa: el húngaro Huszti, que regresa tras estar en el fútbol ruso sin ningún éxito. Además, la llegada del joven Adrian Nikçi, el central brasileño Felipe (del Standard de Lieja), así como la del lateral diestro Hiroki Sakai, llegado de la J-League japonesa. Un equipo con un buen fondo de armario para intentar repetir la temporada 2010/2011 e intentar acceder al cuarto puesto. Aunque Slomka es realista y su objetivo es seguir manténiendose en la regularidad de la zona noble. Como si fuese una norma u obligación.

El Hannover de Slomka varía muy poco su esquema de juego que permanece imperecedero. Doble pivote con Pinto y Schmiedebach, con dos laterales largos, (especialmente el izquierdo con Pander) añadidos a dos volantes o jugadores de banda que suelen permutar y cambiarse de bandas así como meterse hacer su jugada favorita: “fuera-dentro”. Ya Konan es el delantero liberado y que más movilidad tiene en el frente atacante, acompañado generalmente por un 9 más estático y con mayor capacidad de remate como Abdellaoue o Mame Diouf. Un equipo que sabe replegarse atrás y juntar líneas. De ahí, salen al contragolpe con bastante facilidad, ya que tiene futbolistas veloces y muy capaces de asistir o finalizar según las circunstancias.
Ron-Robert Zieler: es un portero espectacular y que suele quedar muy bien en la fotografía, pero no tiene la regularidad que se le pide a un portero de su categoría habitualmente. Ágil, de buenos reflejos e incluso resolutivo en ciertas situaciones, salva muchos puntos pero también los pierde por otro lado. A pesar de todo, se espera que tarde o temprano alcance un punto de regularidad, que le haga ser lo que es ya de por sí: un jugador clave del club.
Manuel Schmiedebach: Portentoso centrocampista multifuncional que suele ocupar toda la parcela ancha del terreno de juego. Colocación, ayudas defensivas, apoyo en lo ofensivo. Su conducción y manejo de pelota es muy bueno. Distribuye perfectamente, sin ser su principal función y está omnipresente en casi cada jugada del cuadro de Mirko Slomka. Posee un buen disparo desde fuera del área que no suele aprovechar, porque cede a Pinto esa responsabilidad.
Lars Stindl: es el toque de calidad de este equipo. Su exquisito golpeo de balón hace que sus pases y sus tiros a portería, vayan por control remoto. Preciso en el golpeo, no es lo único que posee de características. Ayuda en el juego interior a Schmiedebach y suele habilitar a los delanteros para ocasiones claras. En cuanto a sus actuaciones, es un jugador de momentos clave pero de escasa regularidad.
El Wolfsburgo es una locura. Los jugadores vienen y van, se traspasan, se marchan, se ceden…pero el entrenador sigue al mando. El inolvidable (por muchos motivos) Félix Magath, ha encontrado refugio a un equipo que hizo campeón hace 5 temporadas. Del recuerdo de ese campeonato vive el equipo que reside en la ciudad de Volkswagen, patrocinador que da nombre a su estadio: el Volkswagen Arena y del que parece tener “fondos ilimitados” para los caprichos del criticado técnico germano. Su defensa adelantada, los problemas que ha tenido con jugadores de calidad contrastada, alineaciones controvertidas, comisiones de fichajes, etc. Un equipo que vive por y para el entrenador ha cambiado la cara (una vez más) con respecto a la pasada temporada. Muchas altas. Una de ellas es Václav Pilar (lesionado para 6 meses), conocido por todos por ser una de las grandes revelaciones de la Eurocopa y el Viktoria Plzen la pasada campaña; Diego Ribas, con el que Magath ha tenido sus grandes disputas, regresa a Wolfsburgo ante la incapacidad del Atlético de poder pagar su precio y/o ficha; Naldo y Pogatetz, centrales con experiencia en la Bundesliga; la apuesta por goleadores como Bas Dost o Ivica Olic y la incorporación a última hora de Fágner del fútbol brasileño, son algunas de las novedades de este año de la extensa plantilla entrenada por el ex futbolista del Hamburgo. Complicado, es el término adecuado para definir como va a jugar Magath. Es una auténtica incógnita. Sin embargo, algo es seguro…el Wolfsburgo luchará con el “alles für alles” como objetivo principal.

El Wolfsburgo corre un serio riesgo de partirse al contar con un mediocentro que se suma al ataque ocasionalmente como Träsch. Los laterales (especialmente Fágner) son carrileros y suelen dejar muchos espacios atrás. Por otro lado, Diego debe ser el eje sobre el que basarse este equipo. Pese a partir escorado a la banda izquierda, el ex de la Juve suele circular por dentro y gestionar la transición ofensiva para que bien Vierinha o Dejagah, con su habilidad, haga posible que Olic y especialmente Bas Dost tengan ventaja a la hora de definir. Un equipo serio, si se organiza. No obstante, con Magath todo es posible.
Diego Ribas: jugador de carácter, pero con una calidad exponencial que sólo los grandes jugadores tienen. Diego es acusado a menudo de ser un jugador “frío” en el terreno de juego. No obstante, la temporada pasada mostró su nivel cuando se le da confianza, minutos y se le sitúa donde debe de jugar: por delante del pivote defensivo. No es un organizador al uso, pero da sentido al juego del equipo y durante 60-70 minutos, el juego en el equipo donde esté alineado mejora. Rápido mentalmente, con un gran golpeo de balón que también le hace peligroso a balón parado, el brasileño es también un jugador de último pase. Esto hace que habilite (casi por sistema), a los delanteros generando ventajas de cara al meta rival. También dota de fluidez y sentido del juego. Tácticamente es anárquico, pero colectivamente y en toma de decisiones es un jugador que suele rendir bastante bien. Si su relación con Magath se lo permite, será titular. defensivo de esta temporada.
Christian Träsch: el pívote defensivo es el clásico jugador que pasa desapercibido, pero es imprescindible para el entrenador. Träsch, surgido de la cantera del TSV 1860 München y formado en el filial del Stuttgart así como en el primer equipo, es un jugador que destruye, canaliza y distribuye en el centro del campo del Wolfsburgo. Un medio clásico alemán de los de siempre: de músculo, potencia y expeditivo. En el campo, le sobra la personalidad y es un jugador propicio para los planes de Magath. Es un jugador con cierto grado de polivalencia, ya que puede ocupar la parte derecha y una posición más adelantada por el centro. El gol no le es ajeno y aprovecha sus 180 centímetros de altura en jugadas a balón parado y rechaces en la frontal del área.
Bas Dost: máximo goleador de la pasada temporada con el Herenveen, ha sido uno de los pases del mercado de fichajes alemán. Lo cierto es que Bas Dost es uno de esos clásicos goleadores de área, que te hace goles de casi cualquier manera. Similar a Huntelaar, Dost tiene más potencia y domina mejor los espacios dejados por los defensas. Es un cazador de goles, siempre está en el momento justo y en el lugar adecuado para encarar la portería rival. Dost es uno de los máximos goleadores y responsables de darle puntos al Wolfsburgo para poder luchar por los puestos nobles de la clasificación.
La temporada pasada, el Werder Bremen tocó fondo en lo deportivo. Tras muchas jornadas aguantar en la zona europea, gracias a las rentas o a fallos de terceros, el conjunto entrenado por Thomas Schaaf se cayó de las posiciones europeas. Esto, ha supuesto una renovación total en el conjunto para “Die Werdenarer”. Thomas Schaaf es un romántico incurable del fútbol ofensivo. Del riesgo, de reinventarse así mismo y es por eso que ha reformado, casi en su totalidad, al equipo para dar nuevos bríos, así como también, buscar los puestos europeos que el Werder frecuenta. Un central marcador solvente como Sokratis, para cubrir la baja de Naldo; Joseph Akpala para cubrir la baja de Pizarro; la cesión de Kevin De Bruyne, para suplir la baja de Marko Marin; la cesión de Nils Petersen para dotarle de minutos y experiencia que en el Bayern no consigue. Son refuerzos notables para empezar un año de transición. Una transición en los que los Arnautovic, Hunt, Januzovic, Fritz también imponen su grano de arena para aportar un nuevo comienzo.

Thomas Schaaf es amante del fútbol ofensivo y del riesgo como se ha nombrado anteriormente. Es un entrenador que puede variar entre distintos sistemas de juego, pero siempre tiene como premisa el balón y el espacio. O al menos, el dominio de ambos. La carencia de un lateral zurdo de la plantilla hace mirar con lupa cuales pueden ser las virtudes de este Werder Bremen. La incorporación de Gebre Selassie aporta profundidad en la banda derecha. El checo de 25 años es un lateral de mucho recorrido (especialmente de ida); no obstante le cuesta volver. Bagfrede será el encargado de dar un poco de equilibrio al régimen ofensivo del equipo. Ignjovski es un pivote defensivo que cubre las carencias del lateral zurdo, por tanto será difícil verle recorrer con profundidad la banda izquierda. Esto obliga a que en el centro del campo, bien Aaron Hunt o bien Januzovic caigan a la banda izquierda para intentar buscar el espacio y referencia de Eljero Elía. El otro jugador que no caiga a esa banda, será el encargado de organizar la transición ofensiva. Tanto Elía como De Bruyne son jugadores que activan a los demás: son jóvenes, eléctricos e imprimen muchísima velocidad y conducción así como asociación al Werder Bremen. En la punta de lanza, el austriaco Arnautovic será la punta de lanza de este equipo, algo que permitirá permutar constantemente a los tres jugadores de la zona atacante. Otro puesto con bastantes dudas será el centro de la zaga donde Lukimya y Prödl pugnarán por el puesto de central. Las permanentes incursiones de los extremos harán del Werder un equipo vistoso y vertícal. Un sello de Thomas Schaaf.
Theodor Gebre Selassie: el exótico lateral checo, es un jugador que va a dotar de mucha profundidad ofensiva al equipo de Schaaf. De buena conducción y asociación, su perfil indica que puede estar recorriendo el campo durante el mismo carril y de un lado al otro, durante noventa minutos. Le cuesta volver en la transición ofensiva, pero como Roberto Carlos, recupera su falta de posicionamiento con velocidad e incluso habilidad y golpeo de balón en los centros. Sus 1.82 centímetros, le hace sumarse al ataque en jugadas a balón parado con un potente salto, ganando por anticipación a sus rivales, tanto en defensa como en ataque. Llega “tarde” a la Bundesliga (25 años) en su explosión, no obstante se disfrutará bastante por su vistosidad y, por ser uno de esos jugadores que no pasan desapercibidos para nadie.
Aaron Hunt: es el clásico caso de jugador querido por sus exquisiteces, rendimiento e influencia en el juego ofensivo, u odiado, por su displicencia cuando ha de ir a ayudar a replegar. Talento natural para ejercer de mediapunta, generalmente en el sistema 4-3-3 ejerce mayor influencia en el centro del campo para conectar con la delantera. Visión de juego, disparo de media distancia, técnica individual depurada, Hunt siempre busca la mejor jugada posible. No es un jugador muy práctico porque abusa de la conducción, no obstante es un referente en el equipo y su regularidad e influencia van a más en el equipo. Tanto es así, que le ha ganado la titularidad al irregular Ekiçi.
Marko Arnautovic: el austriaco es un jugador que aprovecha muy bien los espacios y suele caer a bandas, incluso partir de ellas cuando fuere necesario. Tiene el don de la oportunidad, como los grandes goleadores, así como una capacidad de definir innata de los nueve clásicos. Sus 1.92 son muy engañosos, es un jugador bastante hábil y ágil para su altura así como muy rápido. Tiene una depurada técnica individual considerable y una buena conducción en carrera. No obstante su carácter problemático y reivindicativo puede verse afectado en el campo, trasladándolo del mismo a la grada.
Si existe una palabra que defina al FC Nürnberg, esa es sobriedad. También podría valer seriedad o supervivencia. El modesto conjunto entrenado por Dieter Hecking, continúa su andadura en la Bundesliga, a caballo entre las aguas turbulentas del descenso y los apacibles mares en calma del descenso. La pasada temporada, perdió un activo importante (Papiss Cissé) y Hecking sacó a relucir sus armas para luchar como espartanos por la supervivencia, en una guerra sin cuartel por la permanencia. La citada sobriedad, contundencia, líneas juntas y salida al contragolpe son las señas de identidad de este equipo, que si bien es difícil realizarle un gol, también es igual de complicado que lo haga. Rentabiliza al máximo sus resultados, especialmente en el easyCredit Stadion. Las bajas de Wollscheid, Didaví y Hegeler, serán significativas. No obstante, jugadores de la talla de Gebhart o, el mediapunta Kiyotake, reforzarán a un equipo que algunos expertos han comparado (acertadamente) con el Mallorca. Sobresaliente rendimiento por su calidad-precio. En Baviera están contentos y ya se frotan las manos con los otros equipos de la región. Especialmente el Bayern München y el debutante Greuther Fürth. “Será lo que tenga que ser”, así reza la filosofía de este club. Un club que ansía vivir en la tranquilidad de la zona media.

Dieter Hecking usa el clásico juego directo para no complicarse demasiado en la salida de balón. Pese a todo, Simmons aporta equilibrio a la zaga por las posibles subidas del lateral americano Chandler o el apoyo de Pínola del lado contrario. El israelí Cohen es el que distribuye sin demasiada profundidad el cuero. Generalmente arriesga el pase entre líneas, lo cuál suele ser infructuoso. De ahí que busque salida en las bandas. En ese caso, se apoyará bien en Chandler o bien en Kiyotake en la mediapunta. El japonés es un finalizador, más asociativo y muy generoso en metros finales. Aunque también sabe definir. Gebhart será el extremo que desborde, tanto hacia fuera como hacia dentro y busque el centro o la jugada para finalizar en cuanto menos toques, mejor. Esswein parte desde la derecha, pero no es un extremo y suele jugar con la libertad del segundo punta habilitado por el checo Pekhart, que es un 9 referencia. Pero desde luego, no es un gran goleador. El problema de este equipo, puede ser ese mismo, la falta de gol. En el banquillo está también Polter que puede ofrecer más garantías de gol que el checo.
Alexander Esswein: tras la marcha de Didaví como uno de los referentes atacantes, Esswein debe aparecer más. Tras su gran segunda vuelta pasada, el jugador de 22 años criado en las categorías inferiores del Wolfsburgo, tendrá que dar un paso delante en al competitiva liga alemana. Mediapunta que se desempeña en cualquiera de las zonas del campo y que tiene buen olfato de gol, con sus 10-12 goles, ayudado por la sociedad (permutable) con Gebhart, deben aportarle al conjunto bávaro muchas alegrías esta temporada. Desborde, velocidad, dominio del espacio, es un jugador de los “tapados” de esta Bundesliga por jugar en un modesto. Sin embargo, no cabe duda que si rinde esta temporada, está para algo más que el Nürnberg.
Timo Gebhart: extremo clásico que puede jugar en cualquiera de las dos bandas y por el centro. Llega procedente del Stuttgart con un coste no superior al millón de €uros. Labaddia no contaba con él y menos, tras la incorporación de Torun y las oportunidades con las que probablemente cuente Traoré. Con 23 años y propiedad del Nürnberg, se confía en él para que forme una tripleta de mediapuntas habilidosos y con llegada. Gebhart aportará desborde, habilidad, habilitación para el punta y goles. Se espera que consiga marcar y sobre todo habilitar a quien hace goles para un equipo que adolece de ellos.
Timm Klose: central sobrio y seguro en el juego aéreo, su temporada empezó siendo regular y un habitual en las alineaciones de Hecking. No obstante, terminó rindiendo a muy bajo nivel. La baja de Wollscheid debería hacerle sacar más sus virtudes, tras convivir a su sombra. Buenas aptitudes para ser central y presumiblemente será titular tras la marcha de Philipp al Bayer Leverkusen. En Nürnberg deberá demostrar su valía.
Cuando Dietmar Kopp se hizo cargo del modesto club donde había jugado como aficionado, jamás pensó en que 12 años después estaría codeándose con los grandes del fútbol de su país. O, quizás sí. El multimillonario informático, con un proyecto unido, distinto, coherente y a la par que diferente empezó a cambiar las cosas por Sinsheim. En 10 años, pasó de la sexta división alemana a estar luchando por hacerse un puesto en Europa. En su debut consiguió un séptimo puesto y fue la auténtica revelación de la Bundesliga aquél año. Su 5º temporada consecutiva entre los más grandes del fútbol germano, tiene que ser algo histórico, algo grande para la ciudad de Sinsheim. Por eso, con un modelo sostenible y bien llevado, a la par que una inversión para asaltar los puestos europeos. Para esta temporada 2012/2013, el equipo será entrenado por el ex mítico ex jugador Markus Babbel, que le impondrá un estilo vertical, pero al mismo tiempo, de combinación. Con una defensa que ha de mejorar, un centro del campo mezcla de futuro y fantasía, solo quedaba por reforzar convenientemente el ataque. La baja de Vedad Ibisevic a mitad de la temporada pasada, dejó un serio problema de referente en la punta del ataque. Esto se ha podido solucionar en parte con la contratación de Eren Derdiyok así como la recuperación de Kevin Volland, tras una buena temporada cedido en el 1860 München de la 2.Bundesliga. Las ventas de Sigurdsson, M’lapa y Obasi le ha permitido además hacerse con los servicios del central Mathieu Delpierre, el extremo serbio Malbasic, la cesión de Usami, Stepehen Schrock, así como la llegada de Joselu y de Tim Wiese en la portería para sustituir a Starke. Mucha ilusión en el Rhein-Neckar Arena por ir a por las plazas europeas y el equipo no quiere decepcionar.

Babbel probablemente variará entre dos sistemas de juego: el 4-4-2 y el 4-2-3-1 según las necesidades y/o condición del equipo al que se enfrente así como de su disponibilidad para cada partido. Línea de 4 con el capitán Beck recorriendo la banda derecha y Johnson la izquierda. Beck es un lateral de ida y vuelta, al igual que Johnson, con lo que el equipo se equilibra en transición defensiva. Dos centrales lentos como Compper y Delpierre, sea quizás su mayor defecto. En el medio Tobías Weis se ocupa del mediocentro defensivo, es un jugador que está corriendo durante los 90 minutos y eso le hace ser el equilibrio necesario. Le acompaña el joven Sebastian Rudy que ejerce de organizador del equipo. En bandas están el croata Vukcevic y en izquierda el brasileño Firmino. Tanto uno como otro, suelen ser los titulares. No obstante hay que tener en cuenta al bosnio Sailhovic que juega escorado a la izquierda y es un peligro a balón parado. En la punta del ataque estarán el prometedor delantero Kevin Volland. Volland, es un delantero móvil que hace las funciones de ruptura y asociación con Vukcevic como con Firmino. Habilidoso y con buen dísparo, parte como titular por encima de otros hombres como Schipplock. En punta está el suizo Derdiyok. No es un 9 al uso, así que probablemente alterne posición con Volland según las circunstancias de partido.
Sebastian Rudy: con 22 años, Babbel pretende darle el timonel del centro del campo del barco que quiere competir con trasatlánticos. Es un futbolista de altura media pero fibroso. Sacrificado en el trabajo defensivo y agresivo en la presión, con la posesión del balón es un futbolista que transmite sensación de velocidad en sus pases. Verticalidad a la hora de repartir el juego y forzar al rival al estiramiento y a dejar espacios entre sus líneas. Es un futbolista con inteligencia posicional. Esto hace, que casi siempre esté donde tiene que estar sin perder la posesión ni la posición. También llega, tanto con balón como sin él, a las proximidades del área, donde sin duda demuestra tener un gran disparo desde media distancia. Pese a medir 1.77, Rudy posee un gran salto, lo cuál le permite ir por los envíos altos a balón parado. Un futbolista completo que debe regir los destinos del Hoffenheim.
Tim Wiese: se suma al proyecto del Hoffenheim, tras acabar una larga y reconocida etapa en el Werder Bremen. Wiese llega a su madurez como futbolista, tras vivir una última etapa en Bremen algo aciaga, principalmente por lesiones. Löw ha confíado en él como el tercer portero de la selección germana en diferentes ocasiones por su agilidad, la resolución en sus uno contra uno, así como demostrar grandes reflejos a tiros duros y colocados que parecían colarse dentro de su portería. Llega para suplir (y mejorar) a Tom Starke que se ha marchado al Bayern München. Sin duda, será una de las grandes atracciones de la Bundesliga, en un plan que puede funcionar muy bien.
Kevin Volland: el jovencísimo jugador ha vuelto al Hoffenheim, tras una gran temporada con el 1860 München, donde hizo 13 goles y ayudó a los “leones” a intentar lograr el ascenso, cosa que finalmente no consiguieron. Si hubiera que darle un adjetivo a este futbolista sería el de polivalente. Puede jugar en todo el frente atacante, generalmente por el centro, donde puede jugar por detrás del punta o incluso de delantero centro. Zurdo, rápido, inteligente y con desborde, Volland es ideal para el estilo vertical que pretende instaurar Babbel en el equipo. Además, tampoco le cuesta pasar el esférico en situaciones que así lo requiera. Es presente y futuro de la Bundesliga.
El águila imperial que reina en la bandera de Friburgo, impide pensar que este equipo pueda repetir aquélla campaña de la 94/95 donde el equipo terminó en tercera posición. Por aquél entonces, el Friburgo recibió el nombre de “los brasileños de Breisgau” (Breisgau-Brasilianer) por su estilo de juego combinativo. A día de hoy, su “imperio” y su águila han cambiado radicalmente de vuelo. Hoy vuelan a media altura, sin estridencias. Es lo lógico, el Friburgo tiene objetivos y/o metas diferentes. No quiere pasar apuros para seguir estando en la máxima categoría. Por ello, apuestan por la continuidad en su plantilla. Es solo de reseñar, la baja del punta Stefan Reisinger. En cuanto al capítulo de altas, el Friburgo tampoco ha gastado demasiado. No se lo pueden permitir. Apenas 1.250.000 €uros en las incorporaciones de Max Kruse (procedente del Sankt Pauli), el lateral derecho noruego Hedenstad (procedente del Stabaek) así como la cesión de Ezequiel Calvente, procedente del Real Betis. Pocos refuerzos y más por necesidad que por gusto. Todo esto, al mando de Christian Streich. Un técnico de la casa, el cuál se hizo cargo después de una temporada en la que se salvaron tras deshacerse del senegalés Cissé en el mercado invernal. No es un equipo con un estilo de juego atractivo, ni mucho menos. Pero a sus seguidores les vale, con tal de seguir en la Bundesliga, mientras tanto el águila imperial sigue volando a media altura.

El Friburgo de Streich se basa en un juego directo y efectivo. Es un equipo que, como el Nürnberg, basa sus goles en las jugadas a balón parado y contragolpes. Líneas más juntas y los laterales no demasiado profundos, que apoyan la jugada en transición ofensiva, pero no profundizan. El cerebro del equipo es Julian Schuster, un mediocentro de gran golpeo de balón en jugadas de estrategia. Se le considera el “que manda” en el centro del campo. De corte ofensivo, es sacrificado en el medio y permite la incorporación de Makiadi a zona atacante, donde el congoleño siempre llega con peligro. El otro jugador importante del equipo es Caligiuri. Volante/extremo que siempre juega cerca del área en sus movimientos fuera-dentro. Suele llegar con facilidad al área y sumar gol. Igual que Makiadi. Esta temporada el gol podría llamar Ivan Santini, prometedor delantero croata fichado por 250.000 €uros.
Daniel Caligiuri: fue uno de los responsables de llegar el gol la pasada temporada a los de Breisgau. Con capacidad para llegar desde segunda línea, maneja bien las dos piernas para el remate, aunque le pega mejor con la diestra. Aprovecha muy bien los espacios y generador de los mismos, con su uno contra uno. Veloz, ágil (tanto mentalmente como físicamente), puede jugar en cualquier lugar de la mediapunta. La mayoría de las ocasiones suele permutar entre las dos bandas, tanto para partir desde la izquierda y aprovechar su movimiento fuera-dentro, como en la banda contraria para optar al fuera-fuera y poder asistir. Generoso y nada egoísta, es uno de los referentes de este equipo, Entre otras cosas, porque cumple su cuarta temporada y porque es un jugador craado en la cantera del club.
Cédric Makiadi: alemán de origen congoleño, es un centrocampista de largo recorrido. Su trabajo pasa desapercibido a lo largo del partido y suele tener disposición para atacar y defender, así como de apoyar las jugadas en ambos casos. Suele incorporarse desde segunda línea, donde llega al área con mucha facilidad. Sin ser excesivamente alto, suele estar bien colocado en los remates a la porteria rival, como para despejar en la portería propia. Tiene muchísima potencia en el disparo así como un gran desgaste para ayudar a su compañero. Fue garantía de gol la pasada temporada para el equipo y es titular indiscutible para Streich. Apropiado para un equipo como el Friburgo.
Julian Schuster: mediocentro que actúa como pivote defensivo, posee una gran salida de balón así como una gran disposición táctica. Muy generoso en su esfuerzo, correcto tácticamente hablando. Su ocupación en el campo, permite a Makiadi descolgarse en busca de un rechace o segunda jugada, cuando el equipo transita ofensivamente. A balón parado es uno de los lujos de este equipo. Su golpeo de balón es exquisito en saques de esquina, libres directos e indirectos. Es el capitán del equipo, el “director de orquesta” y el primero que traza las diagonales necesarias para una contra rápida del Friburgo. Un jugador que se le puede tildar de imprescindible en el cuadro de Christian Streich.
El FSV Mainz es un equipo que atrae y mucho a los seguidores neutrales de la Bundesliga. Especialmente, a aquéllos que les cuesta identificarse con algún club en concreto. Thomas Tuchel es un romántico del fútbol ofensivo. De la escuela de Schaaf. Él cree en el riesgo para llegar a una meta. Pero lo cree de verdad. De lo contrario, no se explica como un equipo de la calidad del Mainz, pasara ciertos problemas la pasada temporada y se viera envuelto en el grupo de los que luchaban por salvarse. Calidad, tienen de sobra. Pero el riesgo del Mainz de jugar con una defensa tan adelantada, de ser tan vertical y aplicar la combinación entre sus líneas tiene un punto débil: espacios. Es por eso, que el técnico de Krumbach le gusta vivir en el riesgo. De ahí que el cambio de piezas haya sido mínimo. La marcha de Zidan al fútbol árabe, la de Allagui al Hertha de la 2.Bundesliga o la de Fathi al recién ascendido Greuther Fürth, no se pueden considerar de gran magnitud. A cambio, han lleado el “tico” Junior Díaz y Chinedu Ede para reforzar al equipo. Un equipo que debe luchar por algo más que salvarse y perderse en el riesgo. El riesgo de lo atractivo.

El principal problema del Mainz son los laterales. Cuenta con readaptaciones al puesto como Bungert o Caligiuri, que cumplen funciones de carrilero. El checo Zabavnik es un lateral más comedido y la incógnita se cierne sobre Junior Díaz, al que aún no se le ha podido ver. En el centro, el colombiano Soto juega por detrás de Polanski. Es quién equilibra el equipo, trabaja incansablemente en la recuperación del balón y da salida del cuero. La pareja Polanski-Ivanschitz es la clave principal de este equipo. De hecho, Ivanschitz hace el movimiento de venir a la base para la jugada vertical y Polanski se descuelga para aportar movimientos sin balón en ataque. En defensa, Eugen, apoya a Elkin Soto. Es un jugador que tiene muchísima llegada. El austriaco, por su parte, activa toda la zona de la mediapunta. Nikolai Müller y Choupo-Moting son jugadores importantes en el esquema de Tuchel por su aportación en ataque. Son los que más llegan desde segunda línea apoyando a Szalai como referencia. Especialmente Müller, es un jugador a tener muy en cuenta en el presente. Presencia, buen disparo y habilidad en el espacio.
Andreas Ivanschitz: el mejor jugador del equipo con diferencia. También muy irregular, como casi todos los mediapuntas con técnica para desempeñar su puesto, por otra parte. El austriaco, tiene una visión de juego y una lectura del mismo, que transmite sensación de peligro independientemente del ritmo que le ponga al juego. Pausa y dinamismo. Imprime las transiciones ofensivas a un ritmo vertiginoso, mientras él parece pausado. Tiene mucha llegada desde segunda línea y un gran lanzamiento desde media distancia. De hecho, es el responsable de los lanzamientos de penalti, así como de los libres directos cercanos al área. Pasador de últimos metros, es el jugador que da más vida a este Mainz.
Eugen Polanski: mediocentro con virtudes de interior. Clásico centrocampista “todoterreno” que puede jugar en casi cualquier posición entre el mediocentro defensivo y los interiores. Apoyo constante en labores defensivas, también se suele sumar al ataque con facilidad. Posee un buen disparo desde media distancia, que le hace ser peligroso cuando el Mainz transmite un ritmo vertiginoso. Generoso en ayudas y esfuerzos, es el pulmón en el centro del campo y un peligro a balón parado por su juego aéreo, así como su oportunismo en situaciones comprometidas. El Mainz es completamente distinto cuando Polanski no está en el campo y eso dice mucho a favor del jugador polaco.
Jan Kirchoff: con 21 años, es uno de los centrales con más proyección de Alemania. Un seguro en el juego aéreo, tanto en defensa como en ataque, Kirchoff suele combinar bien, la anticipación en jugadas defensivas, con una salida de balón aseada. Pese a ser algo lento en el marcaje, es algo que, como todo jugador de gran tamaño, lo gana a través de su colocación en el puesto. Ha sido seguido por diferentes clubs alemanes potentes, así como algunos del extranjero. Es un habitúal de la sub-21 alemana, por lo que no tardará de dar el salto a un club más grande que lo pueda catapultar a la selección en un futuro no muy lejano.
La baja de Jos Luhukay se va a resentir en Augsburgo. Fue el técnico que siempre estarán en sus corazones. Les ha dado la posibilidad de estar en la Bundesliga, de estar en la elite. El año I post-Luhukay (tras la marcha de éste al Hertha), se prevé complicado. Un año donde tendrán que ser unos auténticos trapecistas, que caminan a lo largo de 36 jornadas sobre el abismo del descenso. Alguien podría decir que se trata de estar al filo de lo imposible, pero no lo es. No cabe duda que no será ningún camino de rosas. En primer lugar, porque quién se ocupa de los chicos de SGL Arena es un técnico novato en la categoría que logró el ascenso con el Jahn Regensburg el año pasado: Markus Weinzierl. Pero no solo eso, también han cambiado a gran parte de la plantilla. Significativas fueron las bajas de Nando Rafael y Axel Bellinghausen. En menor medida, la del goleador albanés Kaplliani. Para ello, se ha reforzado bastante y casi a coste cero: las cesiones del Wolfsburgo (Giovanni Sio & Koo), los checos Petrzela y Moravek, el defensa internacional estonio Ragnar Klavan. También algo de “producto” nacional: Andreas Ottl y Kevin Vogt. Muchos refuerzos, pero la misma base e ilusión que necesita de su afición. A buen seguro que en Baviera, el Augsburgo, no pasará desapercibido. Los trapecistas no pueden caen al abismo.

El Augsburgo de Weinzeierl, intentará buscar resultados a través de un fútbol menos directo y con más transiciones. Pese a que sus laterales no son demasiado ofensivos. Quizás más Klavan por la izquierda, cuando juegue, puede ser un apoyo en ataque, pero suelen ofrecer escaso bagaje en ataque para no dejar solos a los dos centrales que son lentos. Oficio en el medio con Ottl y equilibrio con Maier. El primero, pura experiencia, proporciona equilibrio en zona de salida de balón. No se complica demasiado. La conexión entre Baier y Moravek, será la clave de las transiciones ofensivas del Augsburgo. El ex del Schalke intentará mostrar clarividencia en la mediapunta así como algo de buen pase y disparo desde media distancia. Musona y Sio significan velocidad. Si en lugar de Sio juega Koo, será más juego interior. En cualquier caso, variantes para el cuadro bávaro. Un equipo que no se va a complicar con asociaciones cortas y buscará el espacio siempre a la espalda de sus rívales.
Jan Morávek: prometedor mediapunta que tiene desparpajo, velocidad y agilidad tanto física como mental para encontrar los últimos metros mediante un pase. Es un futbolista que no ha tenido demasiada suerte en su corta carrera deportiva. En el Schalke apenas ha contado con minutos para desarrollarse. La temporada pasada, estuvo cedido el Augsburgo. El cuadro bávaro ha pagado una cantidad cercana al millón de euros, para hacerse con sus servicios. Aparte de lo ya comentado, Morávek tiene un potente disparo desde fuera del área, poca incidencia defensiva que aprovecha para montar los contrataques a un alto ritmo. Debe demostrar que lo he visto en el Boehmians hace 3 años no fue casualidad.
Ja.Cheol Koo: el surcoreano llegó cedido en el mercado invernal procedente del Wolfsburgo. Posee calidad técnica tanto en conducción, como en regate y golpeo de balón. Suele rondar las inmediaciones del área y suele partir desde la derecha. Con la llegada al equipo de Mussona y Giovanni Sio, tendrá que ganarse el puesto. La temporada pasada fue uno de los jugadores que se ganó el adjetivo de “indiscutible” por su aporte al equipo con goles. De hecho, fue el que más goles marcó del equipo en la segunda vuelta. La posición donde más rinde suele ser detrás del delantero centro, como segundo punta. Una posición en la que se desenvuelve mejor que partiendo de banda.
Paul Verhaegh :el neerlandés es un lateral de oficio, recorrido y kilómetros recorridos. Es el capitán del equipo y uno de los bastiones del equipo que logró el ascenso en la 2010/11. De ida y vuelta, su aportación ofensiva no es tan profunda como cabe esperar, aunque realiza bien los apoyos en los laterales. Es veloz, posee mucha potencia en su pierna derecha y en ocasiones pruebas suerte con algún disparo. El ex del Vitesse destaca también por aspectos menos futbolísticos, como su pundonor, entrega y sacrificio.
Hace no tanto tiempo, el Hamburger SV era un equipo habitual en competiciones europeas. Tenía un buen nombre, sustentado por aquellos maravillosos comienzos de la década de los 80. Siempre temido. Especialmente en la Copa de la UEFA, donde se cruzaban con rivales de gran entidad. No obstante, eso ha cambiado desde hace unos pocos años hasta ahora. Un problema institucional que se ha trasladado a lo económico y que ha terminado afectando a lo deportivo. En lo deportivo es un equipo “sin alma” que vagabundea la zona media-baja de la tabla y cuyos mejores futbolista deja marchar a cambio de unos pocos millones para fichar posteriormente a jugadores que no rinden ni la mitad de lo que se ha traspasado. Y así, sucesivamente. Permanente estado de decadencia. Para ello, la temporada pasada Thorsten Fink, dejó el Basilea (donde había cosechado grandes éxitos) y regresó a su país para entrenar al histórico HSV. El panorama siguió siendo desolador: una defensa que no defendía, un centro del campo que no creaba y excesiva dependencia del peruano Paolo Guerrero, que era quien sostenía al equipo a base de goles. El resultado fue salvarse por los pelos y a pocas jornadas del final. Para esta temporada, Fink ha decidido construir un equipo más competitivo y para no sufrir. Tras la marcha del turco Töre, Mladen Pétric o Paolo Guerrero, el equipo ha pretendido reforzar todas sus líneas. En la portería, el experimentado Adler viene a mejorar a Dróbny. El veterano Scharner viene a mejorar la pareja de defensas Mancienne-Bruma. Milan Badelj y Petr Jirácek son los futbolistas más interesantes que trae el Hamburgo para reforzar el centro del campo. En lal delantera, ha llegado el ruso de origen lituano Artem Rundev. A priori, no debe de pasar problemas para mantenerse. No obstante puede esperarse cualquier cosa de este histórico, que debe dejar de vivir en el recuerdo y aceptar la dura realidad de su situación. A todo esto, hay que sumar la posible llegada de Van der Vaart que le daría al equipo una alta dosis de euforia.

Ante todo hay que decir que es un once ideal y no definitivo, ni mucho menos. Teniendo en cuenta esto y las variables que puede plantear Fink, el HSV puede jugar con un 4-3-3. Con Rincón (cuando se recupere de su lesión) ejerciendo salida de balón, en lugar de la actual de Westermann. Apoyado en Milan Badelj y Petr Jirácek que alternará los dos roles: interior más ofensivo o pegado a la banda izquierda. En la banda derecha estaría el surcoreano Son, que es uno de los hombres con más gol del equipo. En la punta del ataque la apuesta está entre Rudnev y Berg: dos jugadores de perfiles similares. Todo esto puede cambiar con la posible llegada de Rafa Van Der Vaart al equipo. Lo más probable es que Fink cambiase el dibujo y situase a Badelj junto a Westermann (que es quién juega ahora en el medio) y cambiase a Jirácek a la banda izquierda, permitiendo desdoblamientos de Aogo. Son sería un segundo punta escorado, dejando todo el carril a Dirkmeier.
Milan Badelj:jugador dominante en el centro del campo, el croata es uno de esos jugadores denominados “director de orquesta”. Comparado en alguna ocasión con Zvonimir Boban, Badelj, juega en la posición de organizador. No obstante, suele pisar área con bastante facilidad, tanto para realizar el último pase como para disparar desde fuera del área. Técnica depurada, lee el juego como pocos. Otras de sus virtudes está en personalidad, y es que Badelj, es de los futbolistas que no “se arrugan” a la hora de luchar por un balón o pugnar con un rival. Sus 186 centímetros le permite ir bien de cabeza a jugadas de balón parado, siendo él más lanzador que rematador de la jugada. Un auténtico lujo para el Hamburgo contar con uno de los talentos por el que media Europa se peleaba.
Petr Jirácek:es de esos futbolistas intrigantes que se adoran sin ninguna razón especial. Sin ser un prodigio de la técnica, su potencia, su fuerza y su velocidad son incontestables. Criado como mediocentro en zona defensiva, en los últimos tiempos Jirácek ha partido más desde las bandas (especialmente la izquierda) para poder llegar con potencia y fuerza a los metros finales. Sin ser un futbolista “filigranero”, es un futbolista correcto en el aspecto de técnica individual, ayudado con una mejor técnica de golpeo de balón que le hace ser indiscutiblemente un llegador sin remedio. Nuevo refuerzo del HSV que viene a complementar a Badelj y al más que posible regreso del ídolo Rafa Van der Vaart.
René Adler: es de la escuela de porteros alemanes clásicos. Seguro, ágil, regular. Tiene excepcionales reflejos, sin ser un palomitero. Su llegada al HSV, responde a una etapa concluida en Leverkusen, donde hasta que lesionó, había sido el titular indiscutible. Después de tanto tiempo y sobre todo, tras la eclosión de Bernd Leno, Adler, decidió poner rumbo a Hamburgo. El equipo, estaba necesitado de un portero de su categoría, experiencia y sobriedad bajo los palos. Es un portero decisivo para un equipo como el Hamburgo que necesitará esas características tan implícitas en Adler para solventar esa carencia que ha tenido durante las últimas temporadas con Drobny.
El que más sufre, más experimenta, más sensaciones tiene, ese, es el nuevo de una clase. Así se sentirá el conjunto bávaro que debutará en la máxima categoría del fútbol alemán desde que existiese la Bundesliga. La temporada pasada, gracias a la aportación inestimable de Oliver Occean, el equipo montó una base sólida en torno a él. Empezando por su técnico, Mike Büskens. Büskens es un ex jugador de Fortuna Düsseldorf y Schalke 04. Fue en este último club, donde se retiró y entrenó al conjunto filial durante varias temporadas. Eligió Fürth como primera aventura. El resultado no pudo ser más positivo: un equpo que luchaba por no descender, ha acabado alcanzando su sueño: jugar con los grandes. Y eso, le va a costar mucho al aguerrido equipo de Fürth. La pérdida de su elemento más importante, Oliver Occean, así como jugadores y recambios de lujo como Schahin o Shiröck, han hecho que el conjunto verdiblanco haya decidido apostar por futbolistas con cierta experiencia en la categoría, como Zoran Stieber, procedente del Mainz. Así como apuestas extranjeras: una de ellas, la del mediático extremo zurdo danés Tobbías Mikkelsen, la del portero Lassa N’Doye (Volyn Lutsk), el delantero senegalés Fall (Lokeren) o el defensa Sobiech (cedido del Dortmund) así como también la exótica cesión del joven camerunés: Frank Ohandza. Así se las gasta el nuevo de la clase, dispuesto a que no le azoren en su primer año de clase. Igual de dispuesto, a que tampoco sea el último año que esta en la Bundesliga.

El Greuther Fürth es un equipo que se basa en un juego directo y dependiente de la conexión Prib-Tyrala en el medio. El joven mediocentro alemán es la conexión con el resto del equipo, mientras Fürstner permanece algo más atrás ante el apoyo de los dos laterales a sus extremos. El decisivo es Tyrala quien tiene una función más de último pase. Por otro lado, Fall aportará gol al equipo mientras Mikkelsen y Serarer son los que intentarán habilitar al delantero africano. Mikkelsen especialmente tiene mucha habilidad y pegada en zona atacante. Es un equipo que sufre si no tiene la posesión, pero que se habitúa bien. Ante todo, porque presiona de forma asfixiante las transiciones ofensivas rivales.
Sercan Serarer: nacido alemán y de padres de nacionalidades tan variopintas como español y turco, Serarer tiene lo “mejor” de los futbolistas de cada país. Tiene el descaro y desparpajo de los jóvenes turcos, la habilidad de los nuevos alemanes y el carácter muy español. Decidido encarador, de muy buena conducción, suele jugar por banda izquierda pudiendo realizar distintas jugadas, tanto hacia afuera como hacia dentro. No tiene miedo a disparar desde media distancia, pero su principal característica es la del clásico extremo: desbordar, llegar hasta línea de fondo y centrar. Entra mucho en juego. Tras la marcha de Occean, es el mejor jugador del club, además surgido de la cantera. Algo que además, le hace ser querido por la afición del Fürth.
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Tobías Mikkelsen: el danés es el fichaje más mediático del Greuther Fürth. Tras haber llamado la atención de muchos clubs por su actuación en la Eurocopa, Mikkelsen se decantó por la experiencia germana. Habilidoso, gusta de encarar y de llegar a puerta con facilidad. Puede actuar tanto por izquierda como por derecha. Su gusto por el regate, el desborde y el gol es uno de los principales motivos para fichar por el Fürth, que buscan en él, la figura dejada por Schiröck. Un reclamo que puede ayudar al Fürth a mantenerse en la categoría en función de su rendimiento.
Djiby Fall: el senegalés es un perfil muy parecido al de Oliver Occean. Fuerza, potencia, no es tosco con el balón y suele recibir de espaldas, así como rematar al primer toque, Fall es el teórico sustituto ideal para el canadiense. Le costará suplir a Oliver, por el mero hecho de que la sombra es muy larga y el listón muy alto. Las exigencias, de cualquier forma, no son altas. La cifra de los 12-14 goles debe ser su objetivo para ayudar al Greuther Fürth mantenerse en la categoría en su primer año.
El ascenso definitivoVarias temporada lleva el Eintracht de Frankfürt a caballo entre la 1º y la 2º división del fútbol alemán. Escasa estabilidad deportiva, que contrasta con lo que ha sido durante muchos años el equipo más representativo de Frankfurt en la Bundesliga. Para ello, el año pasado volvió a tomar el camino de una larga travesía, que le llevará a navegar, en un viaje cuya duración es de 36 semanas. Para ello, el patrón de este barco es Armin Veh, otrora campeón de la Bundesliga con el Stuttgart 2007. La temporada pasada, decidió encargarse personalmente del nuevo proyecto del Eintracht. Consiguió el ascenso, casi de forma holgada antes de las últimas jornadas. Dotó al equipo de una identidad que, espera seguir manteniendo en la élite. Las bajas de Idrissou, Schliedenfeld, Caio César, Korkmaz, Ricardo Clark o Tzavellas ha obligado al Eintrach a fichar. De ahí, que hayan apostado a lo grande: Zambrano (Sankt Pauli), Anderson (Mönchengladbach), Demidov (Real Sociedad), Bastian Oczipka (Bayer Leverkusen), Celozzi (Stuttgart), Inui (Bochum), Aigner (1860 München), Kevin Trapp (Kaiserslautern) y Oliver Occean (Greuther Fürth). Un equipo que se ha rodeado de lo mejor de la 2.Bundesliga de la temporada pasada y descartes de equipos de zona noble. Todo, para lograr la estabilidad deportiva necesaria en su institución. Con un estilo atractivo y lúcido, Veh quiere hacer ver a todos que este, es el ascenso definitivo.

Armin Veh ha conformado una plantilla competitiva para luchar por no descender de categoría. Conformada con varios de los mejores futbolistas de la 2.Bundesliga y futbolistas descartados de equipos de primera división, el equipo de Armin Veh, practica un fútbol atractivo que combina, verticalidad y toque a partes iguales. Eso empieza por la seguridad en la portería como Kevin Trapp. Un portero ágil y seguro, sobrio, sin estridencias. Los laterales son Jung y Oczipka, que se suelen sumar al ataque con facilidad y repliegan con similar velocidad. El suizo Schwegler es el que aporta equilibrio y salida de balón bastante aseada. Röde es quien conecta la zona central y ocupa el espacio, así como organiza el ataque del Eintracht. Es un apoyo tanto ofensivo como defensivo. En la línea de tres cuartos, se centra la línea de más talento del Eintracht: Aigner, Inui y Meier. Aigner ejerce de segundo punta, con libertad de movimientos y siempre con presencia en el área. 11 goles en 30 partidos acredita su fichaje: sus goles son siempre necesarios. Inui es un jugador bastante más técnico y con cierta similitud a Shinji Kagawa: pequeño, habilidoso, con buena lectura del último pase, técnica depurada y mucha movilidad. Uno de los máximos realizadores de la 2.Bundesliga el año pasado, juega por detrás del punta y tiene bastante llegada (así lo indican sus 17 goles la temporada pasada); se le podría considerar un delantero también que puede combinar bien con Occean por la presencia física y sobre todo finalización cuando llegan al área. Un equipo atractivo, con habilidad, gol. Parece que esta vez, el Eintracht tiene buena pinta.
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Primin Schwegler: pura potencia, el suizo es uno de los jugadores más importantes del Eintracht. Con una salida de balón aseada, así como potencia física y equilibrio, el pivote defensivo del cuadro de Armin Veh, es todo un pulmón. Generoso en el esfuerzo, está durante los 90 minutos bastante activo y de hecho, lanza buenas diagonales cuando el equipo sale al contragolpe. Es el capitán del mismo, al llevar más de 3 temporadas y de él dependerá, la regularidad que ofrezcan los de Frankfurt.
Takashi Inui: uno de los futbolistas a seguir en esta Bundesliga. Inui es un futbolista que suele desarrollar su posición en la mediapunta y pide intercambiarse constantemente, si se le situa partiendo desde la banda. Sobresaliente técnica individual y último pase, el japonés tiene también bastante gol, ya que suele llegar permanentemente al área. Ofrece un gran número de asistencias y goles. En el Eintracht, probablemente ejerza de interior ofensivo o bien, partiendo desde la banda izquierda y será junto a Röde, el que lleve la batuta a nivel organización ofensiva.
Oliver Occéan: otro de los fichajes estrella del Eintracht de Frankfurt. Formará junto a Maier una temida pareja de delanteros con gol. De poderoso físico, el canadiense es un hombre gol clásico. Va muy bien de cabeza, así como potencia física, remate y definición. Es un portento de delantero centro, de los que se encuentran en peligro de extinción en el fútbol actual. Tiene una capacidad innata para estar siempre al remate o al quite de cualquier fallo de un compañero en el remate. Uno de los mejores jugadores de la 2.Bundesliga pasada, es la principal atención junto a Inui y Maier en este equipo.
El Fortuna Düsseldorf es uno de los históricos conjuntos alemanes. Tradicionalmente en zona tranquila y competición europea, el club entró en decadencia a finales de los 90 y anduvo deambulando por la segunda división durante bastante tiempo. De hecho, vuelven a la 1.Bundesliga tras 16 años lejos de ella. Y lo consiguieron con cierto grado de fortuna (nunca mejor dicho), vencieron al Hertha de Berlin (del entonces entrenador Otto Rehagel) y pudieron ascender, tras clasificarse tercero en el campeonato. El tramo final de la pasada campaña se le hizo muy largo y una serie de malos resultados, impidieron el acceso directo. Aún así, el ascenso del Fortuna trajo bastante polémica, especialmente en el partido de ida en el Olympiastadion. El ex jugador del Weder Bremen y ex técnico de Mönchengladbach, Dynamo Dresden o Duisburgo, Norbert Maier, ha sido el principal responsable del ascenso. Su masa social (una de las más importantes de Alemania), así se lo agradeció. Su directiva, también: la confianza del primer equipo en primera división. Para ello, tendrán que arreglárselas sin jugadores importantes el año pasado como Beister, Jovanovic o Bröker. Ha dejado marchar a media plantilla y ha incorporado a otra media. Generalmente, los fichajes se han realizado a bajo coste e incorporando a jóvenes jugadores de los equipos filiales de los más grandes de Alemania. No obstante, hay que destacar a los fichajes más sonados. Entre ellos, se encuentra el delantero lucraniano Andreiy Voronin (cedido por el Dínamo de Moscú), el central internacional griego Malezas, el delantero Dany Schahin (del Greuther Fürth), el volante izquierdo, así como el delantero del Augsburgo Bellinghausen y Nando Rafael o el surcoreano Du-Ri Cha. Jugadores algunos de ellos, experimentados en segunda división como en la máxima categoría y harán que intenten construir la base, los cimientos para que el equipo de Düsseldorf pueda vivir derbis con el histórico Mönchengladbach en el ESPIRIT Arena. Un estadio que se llenará de aficionados, por volver a ver y vibrar con su equipo tras un ascenso deseado.

El Fortuna Düsseldorf es un equipo muy a la semejanza de Norbert Meier: practicidad por encima de vistosidad. Líneas muy juntas, con las constantes idas y venidas del lateral Levels (que podría alternar puesto con Du-Ri Cha. Bodzek es quien hace más las tareas de contención y Lambert el cerebro del equipo. Diagonales de Kruse y Bellinghausen. El volante zurdo es un jugador de mucho esfuerzo y desgaste que aprovecha muy bien los espacios para llegar desde segunda línea. Voronin hará de enganche o segundo punta. En punta del ataque estará el angoleño Nando Rafael que es un delantero de potencia y remate.
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Andreiy Voronin: jugador en una clara cuesta abajo de su carrera, ha llegado cedido (del Dínamo Moscú) al modesto recién ascendido, para ayudarle a mantenerles en la primera división. Vuelve así a una liga que le vio crecer antes de pasar al Liverpool. No tiene la velocidad de antaño, pero el instinto goleador no merma. A sus 33 años, será la estrella mediática del Fortuna. Jugará de segundo delantero y seguirá finalizando como hacía antaño.
Axel Bellinghausen: el veloz volante zurdo es uno de los fichajes que más ilusión le ha hecho a la parroquia del ESPIRIT Arena. Vuelve Áxel Bellinghausen, al club que le dio una oportunidad en el futbol personal. Aparte de velocidad y aprovechamiento de espacios, Bellinghausen es un jugador sacrificado y que está en constante transición (sea defensiva u ofensiva). Posee un buen disparo y llega desde segunda línea con frecuencia para finalizar jugadas de ataque.
Andreas Lambertz: mediocentro “todoterreno”, es el capitán del equipo y por tanto una referencia en el once inicial. Su mayor característica es la omnipresencia a lo largo del partido, así como los kilómetros que hace a lo largo del mismo. Aparte de esto, tiene una buena salida de balón si juega de mediocentro defensivo. Se suele descolgar en ataque y esta temporada con Voronin en la mediapunta deberá ser más necesario si cabe. Actualmente está lesionado para un mes, pero se espera que vuelva pronto a los terrenos de juego para seguir aportando calidad al centro del campo del Fortuna Düsseldorf.
Gran trabajo enhorabuena!!